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El «sueco» de Pairetti

Entre las recordadas victorias que obtuvo en Turismo Carretera, se destaca la que alcanzó en Villa Carlos Paz con un Volvo y un amigo taxista.
Volvo 122 SB Pairetti

En 1965, en la Vuelta de Villa Carlos Paz de Turismo Carretera, Carlos Alberto Pairetti usó el Volvo 122 SB, y consiguió anotar un triunfo con la marca sueca, integrándola al cuadro de honor junto a Ford, Chevrolet, Dodge y Torino.

El Volvo 122 SB marcó una de las inflexiones en la historia de TC y que al mando de Pairetti consiguió una victoria en la popular categoría, en el intrincado recorrido conocido como el «camino de las 100 curvas» que bordea el lago San Roque y que daba inicio ese año a la «Semana de la Velocidad», que reunía pruebas de TC y TM, organizada por Alcides Raies.

Pairetti Volvo

Ante el retraso en el armado de su Chevrolet, Pairetti apeló a esta unidad que había disputado el Gran Premio Argentino de Turismo 1962 con Rodolfo De Álzaga, y que el concesionario Armando Cattáneo se lo ofreció para presentarse en la Vuelta de Villa Carlos Paz, aunque había un inconveniente…

«Traje desde Suecia un motor nuevo, pero hace meses que está en la aduana de Ezeiza y no lo puedo sacar«, le confesó Cattáneo a Pairetti, y luego de ponerse de acuerdo en la parte económica el arrecifeño afrontó el trámite, fue hasta el aeropuerto y pudo gestionar que liberen el impulsor.

«Estuve a las 8 de la mañana del viernes (4 de enero), y a las nueve ¡ya tenía el motor conmigo!«, recordaba «Il Matto» y comenzó a partir de entonces un rápido acondicionamiento y preparación para correr el fin de semana. «Mandamos el motor a Rosario, en donde guardaban el Volvo que estaba pintado y preparado, le colocamos el motor y yo le puse las publicidades. Lo armaron y llevaron hasta Carlos Paz para hacerle al menos 500 kilómetros«, evocaba.

La competencia se corrió el 6 de enero de ese año, y allí estaba en la línea de salida el Volvo, con el Nº2 en sus laterales y un acompañante que Pairetti citó sobre último momento. «Como el ‘Laucha’ Ríos debutaba en la carrera siguiente, necesitaba alguien que conociera bien la montaña… y en Rosario me encontré, por casualidad, con un amigo mío de Villa Carlos Paz que había sido taximetrista y ¡conocía hasta las piedras del camino!», manifestaba.

Ese amigo era Oscar Barandella, quien sabía los «secretos» de cada sector del circuito de 22 kilómetros, y con el cual Pairetti alcanzó su sexta victoria en TC, y haciéndolo con una marca que no es tradicional a la historia del TC, y que comparte desde entonces el sitio con Ford, Chevrolet, Dodge y Torino.

En 2015, ese Volvo, con el cual «Il Matto» anotó la memorable victoria, fue restaurado en el taller de Victorino Domine, y luego la recibió Alfredo Masarello, y retornó a los caminos participando en la carrera de regularidad 500 Km. de Arrecifes Históricos GPA, y tripulado por Mani Pairetti y María Cayetana Di Palma, poniendo en marcha el «sueco» que puso su huella con Pairetti en TC.

Foto Portada: Marcelino González – TC de la gente

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