Hubo festejo albiceleste en el circuito de Sebring, Estados Unidos, con la coronación como campeón de Lázaro Bainotti, quien consiguió ganar en la primera competencia del fin de semana de la última ronda del Torneo de Invierno de South East Formula Series (SEFS), dándole así el primer título internacional a nuestro automovilismo en 2026, y haciéndolo con uno de los autos de Scuderia Buell, que dirige otro argentino, Pablo Benítes.

Con 13 años, Bainotti llegó a esta instancia decisiva como líder del certamen, respaldado por una notable regularidad y demostrando una madurez conductiva superior a su corta edad. Ello le permitió en la competencia inicial obtener el triunfo consiguiendo así los puntos necesarios para celebrar la conquista con su padre Mariano, y calzarse la corona, reafirmando su potencial en las categorías de formación, que lo proyecta a un 2026 con grandes desafíos en el camino hacia las máximas categorías.
Por su parte, Benítes concreta también un objetivo que se marcó desde que creó Scuderia Buell, el de festejar un título con un piloto argentino, y lo realizó en un circuito difícil y emblemático como Sebring, el cual está diagramado en una pista de aterrizaje.





