«Algo que empezó como un juego, se fue transformando a través de los años, de juego a desafíos constantes. Es una pasión que ocupa un lugar muy importante en mi vida, que me fomenta cuidado, disciplina y reinventarme constantemente«, empieza la nota Emiliano Szakola, y es una definición exacta de su amor por el karting. El piloto de 45 años lo toma muy en serio y como una parte de su vida, pero no deja de disfrutarlo y considerarlo uno de sus grandes amores.
Nacido en Caseros pero residente de toda la vida en San Martín, Emiliano tiene un día a día muy apegado al karting: «Soy un kartista de alma, me considero un piloto luchador, nunca bajo los brazos ni en los peores momentos: esa es mi virtud, y trato de reinventarme cuando la actividad lo requiere, con los años eso es más difícil, y ahí es donde más foco hago en el día a día. En el físico, cabeza, alimentación».

Atiende su unidad en equipo propio y en pista lo asiste el Ibarra Competición, con quienes trabaja codo a codo. Con Max Verstappen como referente en el automovilismo y David Fore en el karting, compite desde hace tiempo, habiendo pasado por categorías zonales y nacionales.
EL MUNDIAL DE ROTAX
Hace poco aproximadamente un mes, consiguió el pase al Mundial de Rotax en la categoría E20 Masters. Estará compitiendo en Portimao del 7 al 14 de noviembre, luego de un año con muy buenos resultados que le posibilitaron el boleto a la ciudad portuguesa en una de las citas que reúne a los mejores kartistas del mundo.
«Con mucha alegría en principio, hay ansiedad claro, pero a esta edad, poder hacerlo junto a mi papá con el que empecé en este deporte y aún me acompaña, con mi familia al lado, que todos puedan vivir esta competencia conmigo me genera alegría», expresa Emiliano.
El experimentado piloto le pone un valor agregado a la dedicación y al camino recorrido para obtener el pase: «En cuanto a lo deportivo, una vez que arranca la competencia, uno quiere estar competitivo en principio. Ese es mi objetivo principal».
«Conseguir el ticket no fue fácil, la verdad es que este año se hicieron muchos kilómetros para sumar los puntos de hándicap por presentismo y de campeonato. Entrenamos mucho y en silencio para Súnchales y por suerte tanto trabajo se vio reflejado en la pista, nos trajimos todo. Si bien parece sencillo, realmente no son cosas que siempre salen perfectas, así que estoy muy feliz por el trabajo de todo el año», analiza Szacola.





