La sorpresa del estilo argentino en las bajas norteamericanas

El podio de Alfredo Olmedo y Dani López detrás de Max y Robby Gordon: "Nos ven con sorpresa y admiran la adaptación de los argentinos".

Una pintoresca ceremonia y todo queda listo para competir. De repente, se enfrentan kilómetros y kilómetros por rutas semi abiertas y sin mucho reconocimiento, un estilo norteamericano de acelerar a pleno en la base del off road de velocidad. El Norte de México y el Sur de los Estados Unidos de América coinciden. Pero esta vez hubo un binomio argentino que logró capturar la atención, incluso de los organizadores de la Baja Norra 500, como es Robby Gordon y su hijo velocista, Max, porque detrás de los dueños de casa terminó la carrera el binomio conformado por Alfredo Olmedo y Daniel López.

«Consiguieron una Bandera de Argentina para colocar en la ceremonia»

Compartir momentos con los pilotos más destacados de la disciplina es un premio en sí mismo, para quien siente que correr campo traviesa está en la sangre. Pero esta vez no solo debieron batallar con los experimentados equipos y pilotos locales, sino con los organizadores del evento. Seguramente conocen cada rincón de la ruta de carreras y, además, llevan la velocidad en la sangre. Por eso, el dúo de Olmedo y López fueron la sensación de la clase Pro SXS FI a bordo del Can Am Maverick R, porque terminaron terceros, solo detrás de ‘Mad Max’ Gordon y su padre, Robby.

Toda la gente que se arrimó a la salida en Ensenada se interiorizó de la presencia de los argentinos en esta clase. «Nos ven con sorpresa porque no es normal que viajen muchos desde Sudamérica y admiran la adaptación de los argentinos», contaron los protagonistas a Campeones. El aplauso se lo ganaron en la playa, cuando hubo que sortear zonas pantanosas y el binomio Olmedo-López encontró el mejor camino. No siempre es el más corto, sino el que permite pasar sin quedar encajados. «Estamos atentos y somos pillos para ir hacia adelante«, remarcaron.

Alfredo Olmedo tiene 61 años y aún presenta batalla a los jóvenes de 20. Por él, los organizadores debieron conseguir una bandera de Argentina y colocar en los mástiles que representan a las nacionalidades que compiten. De hecho, junto a su fiel ladero, Dani López, fueron los primeros argentinos que se anotan dentro de la categoría «Trophy» de autos, pues históricamente se han destacado contingentes en las divisionales de motos. Pero la Baja Norra 500 fue solo un paso más, en la preparación para un desafío mayor.

CAMPEONES EN LA BAJA SCORE 1000

El gran evento de la temporada será la 59.ª edición de la BAJA SCORE 1000, que se disputará del 9 y 15 de noviembre con una cobertura especial de Campeones. Esta cita propone algo más de 1.600 kilómetros sin parar, donde se puede alternar la conducción y realizar las detenciones que se requieran, pero todo sin detener el reloj. Para este evento madre del off road, además de Alfredo Olmedo y Daniel López estarán sumándose el mismísimo Federico Villagra y Tomás Olmedo, hijo de Alfredo y actual piloto del rally cordobés. Siguiendo cada milla estará Carlos Alberto «Lonchi» Legnani para una vivencia extrema, de día y de noche.

Por esto, apenas arribaron de la Baja Norra 500 han colgado el trofeo y se han puesto a trabajar en lo que viene. Se planificó un entrenamiento intenso con otro coche, bajo la premisa de mantenerse en ritmo, manejando y sumando kilómetros. Habrá dos días de pruebas con el Skoda Fabia de rally, donde la velocidad gana terreno, utilizando el auto que conduce Tomás Olmedo en el rally cordobés, en caminos cercanos a Jesús María, Córdoba.

¿Es posible incorporar una carrera más? Una bajo el estilo de las ‘Bajas’ se realizará en San Francisco del Monte de Oro, San Luis, aunque no está confirmada en el itinerario del equipo. También Hugo Balada trabaja en diagramar una competencia de larga duración, con la seriedad que caracteriza al campeonato «La Encrucijada» de rally raid. Mientras tanto, se continúa con el armado del prototipo para la BAJA SCORE 1000 para el cuarteto argentino.

La base del vehículo es la de un Can-Am R con jaula protectora modificada en ancho y largo. El motor y la caja de velocidades son originales, pero después se instalan los refuerzos con base en el know-how de puesta a punto y desarrollo de suspensión, parrillas, radiadores, distribución de elementos, a cargo del equipo PRP Race. En este caso, se trata de un vehículo armado con el concepto de última generación, en México y para carreras norteamericanas, contando con mecánicos que han tenido la mejor escuela, aprendiendo de equipos de primer nivel para trasladar los conocimientos en la escudería propia.

Archivado en

Compartir en tus redes sociales

Facebook
Twitter
Pinterest
Telegram
WhatsApp
Email