FOTOS: Red Bull Content Pool / Toyota Team Europe / Historia Rally Argentina
Edificante, como en cada una de sus habituales charlas y ponencias, Luis Moya obsequió conceptos claros y amistosos en un diálogo distendido con Campeones. La actualidad del Rally Mundial FIA WRC, enmarcado en la agónica definición de campeonato con Elfyn Evans y Oliverg Solberg siendo noticia en todo el mundo, además del futuro de la especialidad.
También, el histórico copiloto de Carlos Sainz brindó capítulos especiales para los argentinos, pues en este país siempre se han sentido «como en casa» y hasta lanzó una advertencia para todo seguidor de la especialidad: «Si son apasionados del rally, si les gusta y viajan a las carreras, no se pueden morir sin ir a El Cóndor – Copina«.

«Estuve 15 años junto a Carlos Sainz, desde 1988 hasta que me retiré en 2022«, recordó Luis Moya, con el inconfundible tono de voz que usaba para ‘cantar’ la hoja de ruta al piloto madrileño. «Comenzamos con el Toyota, del que guardo un magnífico recuerdo, como no podía ser de otra manera, porque con el Toyota ganamos dos campeonatos del mundo en 1990 y 1992«, precisó el hombre de La Coruña, aunque agregó que «corrimos también con Lancia, Subaru, Ford y volvimos a Toyota y Ford«. Sainz corrió un par de años más, con Marc Martí a su lado, pero no logró igualar los campeonatos que selló con Moya.
A propósito de Carlos Sainz, realzó Moya su continuidad en el deporte de alto rendimiento: «Yo me retiré hace 24 años y él sigue compitiendo al máximo nivel, vuelve al Dakar y sigue siendo un favorito, porque es un deportista ejemplar que prepara todo muy bien y tiene muchas ganas de competir«.

La excusa para hablar del presente fue el desenlace reciente del WRC, con Oliver Solberg despistándose a pocos metros de terminar la última prueba especial del Rally de Cerdeña y perdiendo la corona. Enalteció el trabajo de ambos candidatos y recordó que Elfyn Evans llevaba varios años batallando por esta corona.
Al mismo tiempo, fue imposible pasar por alto que también ellos, Sainz y Moya, vivieron una desilusión de última hora en carrera definitoria del año 1998. «A nosotros se nos rompió el motor. Hay una diferencia grande entre Solberg y nosotros, porque a nosotros se nos rompió el motor y Solberg se equivocó«, dijo el copiloto gallego en Campeones.
«Nosotros no perdimos el campeonato de 1998 porque hicimos lo que teníamos que hacer»

El concepto, en defensa de todo deportista, fue claro en la voz de Luis Moya, al ser consultado en Campeones: «Nosotros no perdimos el campeonato de 1998 porque hicimos lo que teníamos que hacer«, lanzó. Con su oratoria característica, reforzó la idea diciendo que «tu pierdes cuando no haces los deberes, cuando no te entregas ni lo das todo. Pero cuando haces los deberes, te entregas y lo das todo, ese día no pierdes, ese día te ganan porque el rival también cuenta«.
«El fracaso solo viene cuando dejas de esforzarte; el rival también cuenta, a veces lo hace mejor que tu y hay que respetarlo» – Luis Moya en Campeones

El idioma fue siempre un puente que marcó la unión de Carlos Sainz y Luis Moya con los argentinos, pero no debe esto disminuir la admiración por un binomio destacado en el rally. «Tanto Carlos como yo, nos sentíamos en casa, la gente nos quería mucho«, mencionó el copiloto de sus años corriendo el Rally Argentina. «Yo le decía: ‘Carlos, te guste o no, durante el tiempo en el que estés en Argentina serás gallego’. Él es de Madrid, no es de Galicia como yo, pero ‘aquí todos son gallegos’«, recordó.
No olvidó el cariño del público, pero tampoco la recepción que el mundillo del rally cada vez que pisaban la tierra gaucha. «Tengo grandísimos recuerdos de Argentina, de los asados que me he tomado en casa del fallecido Jorge Recalde, en casa de su mamá, en Mina Clavero«, evocó Luis Moya en Campeones.

La magia de Argentina se extraña, lo dicen todos, a la hora de hablar de las sedes memorables del World Rally Car. Pero Luis Moya fue más allá, lanzando una advertencia para los verdaderos fanáticos del mundo. «A toda la gente se los digo: si son apasionados del rally, si les gusta y viajan, no se pueden morir sin ir a El Cóndor – Copina«, sin tapujos, señaló Moya.
Recordó «el ambiente que se respira en ese tramo» y que, además de correr en él, pudo verlo desde afuera, como uno más del público. Hacia allí llevó la charla: «Tuve la suerte de que, después de correr el mundial de rally, como embajador de Volkswagen, acompañaba a periodistas y les contaba del rally y tuve la ocasión de ver El Cóndor – Copina desde fuera«.

«Había una particularidad y es que desde dentro del coche olíamos los asados, que entraban por las ventanitas del techo» – Luis Moya sobre la prueba especial ‘El Cóndor – Copina’ del Rally Argentina
Evidentemente, hay una atracción particular del Valle de Traslasierra para con Luis Moya. No solo las comidas que se ofrecían donde Recalde sino porque una atmósfera distinta se podía apreciar en la carrera: «Si hay niebla no se ve casi nada, pero si es un día espejado es un espectáculo digno de ver. Se pueden ver muchos kilómetros del tramo desde un solo sitio, los puentes colgantes que tiene«. Por eso, reiteró: «Cualquiera que le gusta el rally debería ir alguna vez en su vida a El Cóndor – Copina a ver el mundial de rally«.

EL WRC ACTUAL Y SU FUTURO INMEDIATO
El nuevo calendario del Campeonato Mundial de Rally confirmó la entrada de algunas carreras importantes, así como el cambio de algunas fechas, según las últimas temporadas. «Entra Estados Unidos y me parece bien porque es un país importante«, respondió Luis Moya. Por otro lado, celebró que haya carreras en donde el espectáculo se ofrezca con cercanía al público de las ciudades.
El ejemplo fue la carrera que tendrá Italia el año próximo. «Lo siento por los sardos, porque les gusta tener el rally en Cerdeña, pero si lo llevan a Roma me encantaría que largaran, si es posible, desde el Coliseo«, dijo Luis Moya. «Es importante, como se hizo en Paraguay, llevar una prueba al centro de la ciudad porque hay mucha gente que no puede ir, por el motivo que sea. Sin embargo, esa prueba la pueden ver«, explicó.

Las nuevas reglas también serán un desafío y, ante ello, pidió cautela. «El WRC ha hecho un cambio brutal. Tal vez el segundo más importante, desde que se corrían los Grupo B, que se prohibieron«, expresó Moya, como un amante de la especialidad. «En ese momento, el año 1987 fue muy soso… pero luego, en la década de los 90s, fue la mejor década de la historia de los rallies«, continuó.
«Ahora hay que tener un poquito de paciencia«, reiteró, «porque los cambios han sido brutales«. Explicó una cuestión fundamental, como la que refiere a los costos de una temporada con base en el valor de los autos. «Los coches Rally1, los más grandes y con equipos oficiales, valían más de un millón de euros y ahora pasarán a costar 345 mil euros«, detalló Moya. «Por lo tanto, hay marcas que antes no se lo planteaban y, de hecho, Ford ha comunicado que vuelve al mundial de rally como equipo oficial«, ejemplificó.
«Creo que en el futuro, si esperamos un poco, puede llegar una década muy buena» – Luis Moya en Campeones

Luis Moya no para. Llegó a Bilbao para una de sus charlas y en un par de semanas estará con su ladero eterno (Carlos Sainz), disputando el 17.° Rally de Asturias Histórico, que tiene como lema el nombre de Carlos Sainz WRC Tribute en la edición del año 2026. El gallego es un embajador de la marca Volkswagen y, precisamente, viaja para dar charlas de seguridad vial en España junto a ellos.
«Estoy contento y a gusto, no quiero hacer muchas más cosas, sobre todo porque en 2018 estuve a punto de perder la vida«, recordó, sobre un episodio que alertó al mundo entero por cuatro aneurismas que lo afectaron. «Tuve un derrame cerebral muy grande pero afortunadamente mi mujer estaba a mi lado, vino la ambulancia, estuve 16 en el hospital y salí adelante«, detalló.
Tras esto, llegó la hora de disfrutar. Por supuesto, mantenerse activo dentro de estos márgenes de deleite son ahora una prioridad. Él mismo lo reconoció en este encuentro con Campeones: «Desde entonces sigo haciendo deportes, entreno dos veces al día, tengo 66 años y me gusta tomármelo con calma. Además, tengo una mujer que si no hubiese nacido habría que inventarla, me la paso muy bien con ella, hace mucho deporte, me cae muy bien y la vida se trata de disfrutar«.





