
Análisis: ¿La Fórmula 1 cayó en su propia trampa?
La reglamentación de los motores para 2026 es una fuente de inspiración para los ingenieros ante las diferentes alternativas que podrían aprovecharse y que ni la misma FIA puede resolver actualmente.

La reglamentación de los motores para 2026 es una fuente de inspiración para los ingenieros ante las diferentes alternativas que podrían aprovecharse y que ni la misma FIA puede resolver actualmente.

La legalidad o el ingenio para las normas permitidas no estarán en juego si se reúne la mayoría en el Comité Asesor de Unidades de Potencia.

Un organismo británico abrió una investigación sobre la Fundación FIA y ordenó medidas preventivas mientras analiza el vínculo que tiene con la federación que maneja Mohammed Ben Sulayem.

La FIA dictaminó, por única vez, que los equipos podrán utilizar mezclas que no serán las definitivas durante las pruebas.

Una vez desterrado el DRS, la FIA ha desarrollado otro modo para facilitar los adelantamientos. A partir de 2026 se activará la «modalidad adelantamiento», que permitirá al piloto disfrutar de los 350 KW de la MGU-K por unos instantes. También estará como novedad el «boost», similar concepto pero con distinta aplicación.

La temporada próxima se viene con aumentos en los valores de los depósitos para realizar protestas, revisiones e investigaciones técnicas.

Los fabricantes de motores acusan que ambos preparadores estarían aprovechando un vacío reglamentario para conseguir ventaja.

A partir de la próxima temporada, los comisarios podrán revisar sus resoluciones en caso de que aparezca nueva información relevante, sin necesidad de que lo soliciten los equipos.

La F1 y la FIA confirmaron que firmaron ambas partes juntos a los 11 equipos que tendrá la Fórmula 1 en el año 2026.

La asamblea general de la federación le renovó por cuatro años más el mandato al actual presidente.