El Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires enfrenta la mayor actualización de su historia, respetando los niveles máximos para la homologación del deporte motor. Una sección fundamental de esta obra descansa en la experiencia y desarrollo de la empresa suiza Geobrugg, líder mundial en estudio y fabricación de sistemas de protección y seguridad con redes y mallas de acero de alta resistencia.
Las soluciones para mitigar los riesgos naturales y proteger estructuras, con el desarrollo de la sección Geobrugg Motorsport, son las que utiliza la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para el deporte motor, con piezas de hormigón reforzadas y diseñadas específicamente, como las mallas de contención. Diego Sánchez Sandoval, representante de la firma suiza para la región de Latinoamérica, dialogó en Campeones y compartió los detalles de la tarea en Buenos Aires. «Lo ubicaría, con un autódromo increíble, al nivel de muy buenos autódromos de Estados Unidos o Europa«, resumió, al momento de valorar el trabajo que encaró el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

«Somos el proveedor más grande del mundo en barreras y cercas homologadas para Grado 1, Grado 2 y Grado 3«, indicó Diego Sánchez en Campeones. «Hacemos todo tipo de sistemas de barreras, para protección de espectadores, oficiales de pista, equipos; tanto barreras permanentes, móviles y del muro de boxes«, recalcó.
Todas estas variantes tendrá el circuito porteño, con miras al GP de la Ciudad de Buenos Aires de MotoGP en 2027, estando también a la altura de categorías como el Mundial de Endurance FIA WEC e incluso la Fórmula 1. La compañía es suiza Geobrugg tiene más de 70 años trabajando en riesgos naturales, pero desde el 2008 son aliados estratégicos de la FIA para encontrar la solución para el deporte motor, enfocada en impactos de vehículos en las barreras.
«Buenos Aires tendrá lo que se usa en Monza, Silverstone, Hungaroring, Red Bull Ring, Madring, Las Vegas, Miami, debido a los altos niveles que requiere la Fórmula 1»

Para el trabajo en Argentina, el material de acero se envía desde Suiza hasta el puerto de Buenos Aires. En el mismo predio del autódromo se acopian piezas de acero, como los postes, mallas y accesorios. En tanto, las defensas de concreto se hacen junto con la firma COARCO SA, una de las licitadas por AUSA para realizar la mega obra en el nuevo circuito. Esta empresa tiene su fábrica de concreto en Mar del Plata y, desde allí, viajarán terminadas las piezas hasta el autódromo. «Estas piezas de concreto tienen refuerzos por dentro, barras de ensamblaje para las mallas y los bloques, que llegan a Buenos Aires y se envían a Mar del Plata, donde se fabrican las defensas de hormigón para enviarlas por tierra hasta el autódromo«, insistió el representante de las operaciones de Geobrugg en Latinoamérica.
«Geobrugg ha trabajado en más de 70 circuitos del mundo. En Buenos Aires se tendrá lo que se usa en Monza, Silverstone, Hungaroring, Red Bull Ring, el proyecto de Madring -al que se han suministrado más de 3.000 bloques de hormigón con sus respectivas barreras-, también Las Vegas o Miami; debido a los altos niveles que se requieren para la Fórmula 1»

El autódromo porteño será un ejemplo para los países de la región, pues tendrá los últimos desarrollos de esta empresa mundialmente reconocida. «Buenos Aires será un catálogo importante para nosotros, porque vamos a utilizar todos los sistemas que tenemos«, aseveró Sánchez Sandoval en Campeones. «Desde junio están llegando los materiales a Argentina y a fines de julio se empezaron las pruebas de instalación, con entrenamiento para los trabajadores del autódromo«, contó el entrevistado. Precisamente, una persona especialmente capacitada viajó desde Suiza para dejar las instrucciones al personal local, que realiza el trabajo. Ese mismo operario será quien regrese a inspeccionar la tarea cuanto se haya culminado, para homologar los sistemas instalados.
«Trabajamos de la mano con la FIA porque desarrollamos las pruebas para la homologación de los sistemas. La idea es tener las mejores soluciones en seguridad en Buenos Aires porque se van a correr las categorías que más lo requieren, como MotoGP y la Fórmula 1»
Más de un centenar de personas trabajan a diario en el predio del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. La remodelación, con miras a recibir un Gran Premio de MotoGP en 2027, además, continuó, porque se avanzó con los planes para buscar la homologación FIA e intentar tener un GP de Fórmula 1. Las obras están a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA) y fueron iniciadas en enero del 2026, con miras a concluir a fin de año. El desarrollo de este proyecto fue impulsado por el Gobierno de la Ciudad, mediante la Secretaría de Deportes, junto con la empresa Tilke Engineers & Architects.

La configuración para MotoGP tendrá una extensión de 4,3 kilómetros y 14 curvas; en tanto que la variante para Fórmula 1 alcanzará los 4,87 kilómetros y contará con 15 curvas. En ambos casos, la pista mantendrá un ancho promedio de 12 metros, pero se amplia a 15 metros en la recta principal y 18 metros en la Curva 1. Otras licitaciones están en proceso de llamado (sanitarios, tribunas) y pre adjudicación (cerco perimetral y accesos).
«Ubicaría a Buenos Aires como un autódromo increíble, al nivel de muy buenos autódromos de Estados Unidos o Europa«, insistió Diego Sánchez Sandoval, de Geobrugg Motorsport en LATAM, dialogando en el streaming especializado de automovilismo Campeones. Como pieza clave en las tareas de homologación, Diego espera «que este proyecto impulse a autódromos de Brasil, México, Colombia o Chile, para que empiecen a tomar las decisiones de mejorar la seguridad en los autódromos para tener categorías importantes«.





