La impresionante imagen de ver a la Ducati de Álex Márquez desarmarse y desparramando sus piezas en la pista de Montmeló, tras golpear contra la KTM de Pedro Acosta que se quedó sin potencia en la recta posterior a boxes, motivó la interrupción de la carrera de MotoGP en el GP de Cataluña cuando se había disputado la mitad de las 24 vueltas programadas.
El incidente se produjo cuando la unidad de Acosta defendía la vanguardia ante el piloto de Cervera (ganador de la carrera Sprint) y al salir de la novena curva su moto perdió velocidad y Márquez no pudo esquivarlo a tiempo golpeándolo y saliendo despedido por la inercia hacia la banquina en donde su Ducati se trabó y comenzó a impactar contra el suelo, por encima del piloto, perdiendo sus piezas y una de ellas impactó contra el manillar de la unidad de Fabio Di Giannantonio, afectándole la mano izquierda.
Esto obligó a la dirección de carrera a detenerla con bandera roja para asistir a Márquez, limpiar el sector del choque e investigar en el box de KTM la situación que provocó el inconveniente al murciano, en tanto se reprogramaba la reanudación de la competencia con el resto del recorrido.
Derivado al Hospital Universitari General de Catalunya, en Sant Cugat, Márquez fue examinado y se constató una fractura marginal de C7 (rotura de un pequeño fragmento en el borde de la séptima vértebra cervical (la base del cuello) y que se evaluará de manera completa en la semana, y otra factura en la clavícula derecha, la que se estabilizará con una placa que se colocará en una intervención quirúrgica por el equipo médico del nosocomio catalán.





