Mercedes se encuentra en el centro de la polémica tras aprovechar un gris en la nueva reglamentación de motores que le permite mantener la compresión de su unidad de potencia en 18.1, cuando la nueva normativa indica que debe ser de 16.1.
Por este motivo, la FIA ha convocado a una reunión entre los fabricantes para el próximo 22 de enero debido a que tanto Audi, como Ferrari, proveedor de Haas y Cadillac, y Honda se encuentran descontentos por la situación que los deja claramente perjudicados.
En cuanto a Red Bull, que contará con la motorización de Ford a partir de la temporada pronta a comenzar, se muestra neutral en la situación debido a que, si bien también infringió las normas, no ha podido igualar en su totalidad el truco de los alemanes.
La FIA evaluará lo que se discuta con los expertos técnicos con la intención de garantizar que el reglamento se aplique de la misma forma para todos los participantes.





