Pablo Copetti afrontó el Rally Dakar con la ilusión de un buen funcionamiento dentro de los Challenger pero desde el inicio sufrió inconvenientes que luego lo obligaron a desertar la competencia.
En base a lo ocurrido en Arabia Saudita, el piloto argentino pasó por los micrófonos de Campeones y dio detalles acerca de los problemas que sufrió con la atención de su auto por parte del equipo MMP Competition.
«El error fue mío, no tendría que haber elegido un equipo francés, ya me habían avisado acerca de la soberbia, y lo que pasó en Marruecos prometía, pero lo que viví en el Dakar fue desastrozo», expresó quien hacía su debut dentro de los T3.
En el marco del segundo día de competencia, Copetti realizó un duro posteo en redes sociales donde criticaba a la escuadra tras no poder llevar adelante la detención para cambiar neumáticos.
«El día 2 me rebalsó no haber llegado al ‘pit-stop’, tuve que terminar en 3 ruedas. Todos los días sumaron una cosa distinta, creo que han tenido problemas internos que uno desconoce pero han afectado», indicó el histórico piloto de los Quads que luego agregó que «Se tiró un año de trabajo, de inversión, pero así es el Dakar».

Tras los sucesos ocurridos, Copetti debió abandonar la competencia luego de sufrir un vuelco mientras llevaba adelante la octava etapa que le provocó daños imposibles de reparar a su vehículo.
«Es una pena porque contruyen un buen auto pero al Dakar vas con un equipo, y los problemas con ellos empezaron antes de largar. La butaca que usé en Marruecos, la cambiaron y yo tenía una más chica por lo que terminé teniendo que pedir una prestada».
Además, el piloto radicado en Estados Unidos apuntó que los problemas del equipo para con él comenzaron tras la negativa del argentino a utilizar una suspensión desarrollada por la escuadra gala.
«El gran problema conmigo fue que yo no acepté la suspensión que ellos desarrollaban y eso provocó un conflicto de entrada. Siempre era algo, y al auto mío lo dejaron de lado de a poco», declaró Copetti que luego remarcó «Había una intención de que no funcionara, muy mala leche».
«El último día vino el propietario del equipo y me pidió disculpas reconociendo que había salido mal la organización, pero el daño ya estaba hecho», concluyó.


