El inicio de la nueva era reglamentaria de la Fórmula 1 se dio con una carrera que entregó duelos de todo tipo, destacándose el de la vanguardia entre George Russell (Mercedes) y Charles Leclerc (Ferrari), durante los primeros compases de la competencia. A lo visto en pista, la propia “Máxima” se encargó de difundir que, en todo el Gran Premio, se dieron 120 superaciones, contra las 45 vistas un año atrás en el Albert Park, dejando en claro que hubo acción en todo el pelotón.
Que haya habido una mayor cantidad de maniobras de sobrepaso está directamente relacionado con las flamantes normativas, tanto aerodinámicas como de entrega de potencia. Pero, ¿a qué costo?
Diferencias entre el DRS y el “modo adelantamiento”: ¿Todo más ficticio?
Sobre lo visto en pista, el profesor Alberto Juárez nos explica las diferencias entre lo sucedido hasta el año pasado, cuando el DRS era el sistema clave para intentar una maniobra de sobrepaso, y el flamante “modo adelantamiento” (“overtake mode” en inglés).
En concreto, hasta el 2025 se empleó el Drag Reduction System como procedimiento para permitir que los autos se pasen. Al activar el DRS, el vehículo que perseguía a otro obtenía una ganancia de entre 50 y 60 CV, que se traducía en 18 km/h, aproximadamente.
Para este año, el DRS fue reemplazado por el “modo adelantamiento”, por el cual el piloto que persigue puede contar con una ganancia de potencia eléctrica durante toda una vuelta, siempre y cuando se encuentre a menos de 1s del auto que marcha adelante previo a iniciar el giro.
La pregunta es: ¿Cuánta ganancia obtiene el perseguidor? Resulta que, al activar el flamante modo, puede desplegar toda la potencia del impulsor eléctrico, que llega hasta los 470 CV. En contrapartida, quien se defiende empieza a perder impulso eléctrico a partir de los 290 km/h, por lo que, a los 300 km/h, dispone de apenas 147 CV generados por el motor a batería. En resumen, el que ataca cuenta con una ventaja de ¡325 CV! aproximadamente, pudiendo, además, alcanzar una velocidad máxima de 355 km/h.
Si el que marcha adelante no le cierra el camino al de atrás, este lo pasa prácticamente “como parado”. Se genera lo que llamamos un sistema de “fake competition”, es decir competición falsa o mentirosa.
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