La sorpresa que causó el BMW M4 de Turismo Carretera, con rendimiento competitivo desde su llegada a las pistas, es uno de los temas de diálogo recurrente en el ambiente de las carreras. Más impresión causa cuando se tiene la idea impuesta de que el éxito en el TC tarda en llegar.
El Fispa Corse, que en sí mismo fue un equipo deportivo bien posicionado con Julián Santero al volante de un Ford Mustang, se reforzó con otro conjunto de primera línea para crear el BMW de TC. Se trata del Ambrogio Racing, clave para entender el presente, con la explicación de su mentor, Marcelo Ambrogio en Campeones.

«El trabajo es de todo el equipo, nosotros nos sumamos en los últimos días de diciembre«, con modestia, sostuvo Ambrogio. Por otro lado, reconoció estar feliz con la posibilidad de trabajar en la categoría más popular de Argentina, donde «personalmente, quería estar«. Desde ya, el debut de Marcelo es icónico gracias al acuerdo con una marca como es BMW en el mundo y un piloto de primera línea, como Santero.
«Nos sumamos a un equipo ganador, con uno de los mejores pilotos, que estuvo peleando los últimos campeonatos. No había por qué no funcionar bien«, explicó el ingeniero. «Por supuesto que hace ruido y todo el mundo habla, pero habría que haber hablado si caíamos muy mal con la estructura formada», continuó.
«No era de extrañar que suceda. Nos sumamos a una gran estructura, que peleaba en los últimos años y nosotros pusimos nuestro granito de arena con la parte técnica. Se mejoró el muy buen conjunto que tenía el equipo Fispa Corse» – Marcelo Ambrogio en Campeones




