Por Jaime Pintanel
Los cambios de reglamento impuestos por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para 2026 con las nuevas unidades de potencia y como consecuencia la aparición de la aerodinámica activa, ha enviado a la papelera el papel del DRS. Aunque los alerones, en este caso también los delanteros, se abrirán en todas las rectas del circuito para mejorar la eficiencia de la energía eléctrica, el papel que jugaba el DRS pierde todo su sentido. Ya no se utilizará como una ayuda al adelantamiento.
La FIA ha tenido que desarrollar otro sistema que ayude al piloto en la fase de adelantamiento. Este sistema es el conocido como «modo adelantamiento» y funciona de distinta manera al DRS. ¿En qué consiste esta nueva modalidad? Explicado de una manera simple, el auto que ataca dispondrá del máximo de los 350 KW que eroga el motor eléctrico por un mayor periodo de tiempo que el auto que se defiende.

Según el reglamento, en modalidad «standard» los pilotos podrán disfrutar de los 350 KW consentidos por las nuevas reglas hasta los 290 km/h, a partir de esta velocidad la erogación de potencia se reducirá artificialmente en modo progresivo, hasta estabilizarse cuando el auto llegue a los 345 km/h, a partir de aquí la MGU-K no entregará más potencia.
Para facilitar los adelantamientos, la FIA introduce la «modalidad adelantamiento», como sucedía con el DRS, cuando un auto esté dentro de un segundo del auto que le precede y se active el punto de detección, el piloto que ataca podrá disfrutar un surplus de potencia eléctrica. Un «push to pass», como ocurre en la Indy.
Sin embargo, el piloto que se defiende también tendrá sus «armas» para evitar el adelantamiento. Esta función se denomina «boost». Parecen dos conceptos similares porque comparten los mismos principios de funcionamiento, pero las diferencias existen. La modalidad «adelantamiento» funcionará sólo para el piloto que ataca, el «boost» no tendrá límites, y podrá ser utilizado, también, por el piloto que se defienda en cualquier punto del circuito. Será un claro juego de estrategias ya que si se utiliza incorrectamente la energía en un sector puede hacer falta en otro. La entrega de potencia y la configuración de las unidades de potencia por parte de los equipos tendrán una importancia fundamental.

Como podemos comprobar, una complicación más en un reglamento de por sí difícil de entender. La gestión de la energía eléctrica será fundamental como decíamos y la información que reciba el piloto desde los boxes será de gran ayuda.
¿Será el piloto más rápido el que gane carreras, o el piloto con más sentido de la estrategia? Faltan muy pocas semanas para empezar a descubrirlo. Australia está a la vuelta de la esquina.





