El mundo del automovilismo se conmocionó tras la lamentable noticia del repentino fallecimiento de Kyle Busch. El piloto de Las Vegas tenía 41 años y había sido hospitalizado en las últimas horas, producto de una enfermedad.
Una de las figuras del automovilismo estadounidense y hermano menor del campeón 2004 Kurt, «Rowdy» se encontraba transitando su 22° temporada consecutiva en la NASCAR Cup, donde además de los títulos de 2015 y 2019 había logrado 63 victorias y 35 «poles».

En ese lapso, compitió para tres conjuntos distintos: el Hendrick Motorsports, Joe Gibbs Racing (con quien logró los mencionados campeonatos) y Richard Childress Racing, alternando sus participaciones bajo las marcas de Chevrolet y Toyota.
Sumando las tres principales divisiones de NASCAR, Kyle Busch era el máximo ganador. A los 63 éxitos en la Cup Series se le sumaban los 102 conseguidos en la segunda divisional y los 69 triunfos en la Truck Series, totalizando la envidiable cifra de 234 competencias ganadas.
La noticia de su deceso se conoció en las horas previas a la clásica Coca-Cola 600 en el Charlotte Motor Speedway, de la cual iba a ser parte hasta el momento de su hospitalización. Producto de ello, se comunicó que Austin Hill tomaría su lugar. El pasado 15 de mayo había sido ganador de la novena fecha de la Truck Series en Dover.
EL COMUNICADO DE LA NASCAR CUP SERIES
“Toda nuestra familia de NASCAR está desconsolada por la pérdida de Kyle Busch. Futuro miembro del Salón de la Fama, Kyle era un talento excepcional, de esos que aparecen una vez en cada generación. Era aguerrido, apasionado, inmensamente habilidoso y se preocupaba profundamente por el deporte y los aficionados.
A lo largo de una carrera que abarcó más de dos décadas, Kyle estableció récords en victorias en series nacionales, ganó campeonatos en el nivel más alto de NASCAR y fomentó a la siguiente generación de pilotos como propietario en la Truck Series. Su agudo ingenio y espíritu competitivo crearon una profunda conexión emocional con los aficionados de todas las edades, dando origen a la orgullosa y leal ‘Rowdy Nation’.
Nuestros pensamientos están con Samantha, Brexton y Lennix, los padres de Kyle y Samantha, Kurt y toda la familia de Kyle, Richard y Judy Childress, todos en Richard Childress Racing, sus compañeros de equipo, amigos y aficionados. NASCAR perdió hoy a un gigante del deporte, demasiado pronto. Durante este momento tan difícil, les pedimos a todos que respeten la privacidad de la familia y que sigan teniéndolos presentes en sus pensamientos y oraciones. Compartiremos más información según sea necesario.”





