Una caótica jornada tuvo la segunda etapa del Rally Safari de Kenia, válidad por la tercera fecha del campeonato mundial, ante los retrasos y abandonos de tres de los cuatro Toyota que estaban disputandose el liderazgo de esta competencia, y que ocurrieron casi al mismo tiempo para ellos.
El sueco Oliver Solberg y el francés Sebastien Ogier, quienes pugnaban por el triunfo y habían iniciado el sábado con un segundo de diferencia entre sí, debieron dejar la carrera por problemas eléctricos y del alternador, respectivamente y apenas con kilómetros de diferencia en uno de los tramos con mucho barro; quien pudo asumir el primer lugar, Elfyn Evans también se retrasó ante un problema en la suspensión.
Con ello, quien venía cuarto y manteniendo su ritmo de carrera, el japonés Takamoto Katsuta y su navegante irlanés Aaron Johnston, pudieron continuar sin inconvenientes y se convirtieron en los «salvadores» de Toyota Gazoo Racing, que ahora centra su atención completa en ellos para conseguir el triunfo en la mítica competencia africana.
A más de un minuto se ubica el francés Adrien Fourmaux con Hyundai, mientras que en el tercer lugar marcha otro Yaris, el del finlandés Sami Pajari, quien se clasifica a más de 5 minutos, seguido por el Hyundai de su compatriota Esapekka Lappi y del Skoda del estonia Robert Virves que lidera en Rally2, escoltado por Gus Greensmith (Toyota) y el paraguayo Fabrizio Zaldivar navegado por el argentino Marcelo Der Ohanessian.





