La locura por Franco Colapinto aún se siente en Buenos Aires, luego de un evento histórico donde el piloto Alpine giró a bordo de tres autos diferentes por las calles porteñas y ante más de 600.000 espectadores que deliraron con su presencia.
Aníbal, padre y pilar fundamental de Franco, se refirió a los difíciles comienzos de su hijo, que distan mucho del éxito actual: «Siempre la peleamos mucho, era jodido, es como dijo Franco tantas veces. Sabía que este fin de semana corría y después no sabíamos si al siguiente estaba en las pistas. Era presión para él, para mí. La verdad es que fue haciendo todo bien».

«Lo que pasa es que en Europa, cada vez que subís de categoría, es más del doble de presupuesto de lo que se consigue. En Argentina teníamos poco apoyo, después empezó a caer el apoyo de Argentina, agradecido de por vida a todos ellos», expresó agradecido Aníbal.

Las primeras sensaciones con Williams y esos sorprendentes resultados iniciales fueron claves en la carrera de Franco: «Pudo demostrar de lo que es capaz arriba de un auto, y ahí los equipos lo empezaron a tener en cuenta hasta que se le abrió la posibilidad de subirse en un Fórmula 1 por primera vez con solo 300 kilómetros de prueba. Tuvo un debut hermoso en Monza, en Bakú sumó puntos, y ahí yo creo que mucha gente pudo observarlo y empezar a creer en él».
LA PALABRA DE ANÍBAL COLAPINTO EN CAMPEONES





