Hay motos que se diseñan para un fin muy específico y la RVM GT 750 está hecha para viajar. No se trata de ir rápido de un lado a otro, sino de lanzarse a la ruta con la seguridad de que los kilos no van a pesar, que la comodidad va a acompañar durante horas y que la tecnología va a estar ahí para simplificar cada decisión en el camino. Esta bicilíndrica es una Gran Turismo de pura cepa, pensada para aquellos que entienden que viajar en moto no es un acto de valentía, sino una forma de estar en el mundo.
Un motor que entiende la ruta
El corazón de la GT 750 es un bicilíndrico en línea, 4 tiempos, con refrigeración líquida. Entrega 80 CV a 8.500 rpm y un torque máximo de 70 Nm a 6.700 rpm. En términos prácticos, significa elasticidad.
El motor, diseñado por Suter, en Suiza, no necesita que estés constantemente jugando con la caja de cambios para mantener una velocidad de crucero cómoda. Se puede adelantar en la ruta sin problemas, sin necesidad de bajar marchas y volver a subir. La entrega de potencia es progresiva, predecible, exactamente lo que un viajero necesita.
La transmisión es de 6 marchas y cuenta con embrague antirrebote, un sistema que absorbe los rebajes bruscos y suaviza el accionamiento de la manija. Es un detalle que los ruteros valoran enormemente porque, después de 8 horas de ruta, cada gesto cuenta.

El tanque tiene capacidad para 24 litros. Con un consumo anunciado de 4,6 litros cada 100 kilómetros, se traduce en una autonomía que permite atravesar provincias argentinas sin estar pendiente de la próxima estación de servicio. Para viajar por rutas secundarias, es oro puro.
Una moto pensada para viajar, necesita una estructura que no solo aguante el peso sino que lo haga con elegancia. La GT 750 monta un chasis perimetral de doble viga y basculante, ambos en aluminio. Esto mantiene el peso contenido (225 kilos en seco) y garantiza la rigidez torsional necesaria para mantener la estabilidad cuando llevas equipaje, pasajero, y vos mismo sumando kilos.

Las suspensiones están a cargo de KYB (Kayaba). Adelante, una horquilla invertida con barras de 41 mm y 80 mm de recorrido, completamente ajustable en compresión y extensión. Atrás, un amortiguador horizontal con sistema progresivo de bieletas, botella de gas separada y regulable en precarga. Todo esto se traduce en un confort que no sacrifica la precisión: Absorbe las imperfecciones del asfalto sin transmitir vibraciones molestas al manillar o al asiento.
Cuando necesitas frenar es donde se pone serio. El tren delantero impone respeto con el doble disco de 300 mm mordido por pinzas Brembo de anclaje radial, comandadas por una bomba también radial de la marca italiana. Todo bajo la supervisión de un sistema ABS de doble canal firmado por Bosch.
El neumático es Pirelli Angel GT: 120/70/17 adelante y 180/55/17 atrás. Son neumáticos pensados para la ruta, con perfil viajero, que ofrecen la adherencia necesaria para curvas a velocidad de crucero y la durabilidad para los miles de kilómetros que esta moto está diseñada para recorrer.

Lo que distingue realmente a la GT 750 es su tecnología. En este segmento de precio, encontrar una moto con este nivel de equipamiento es casi una sorpresa. El parabrisas es panorámico y se regula eléctricamente en altura e inclinación. No es un detalle menor: después de 4 horas de ruta, poder ajustar la protección aerodinámica sin bajarte de la moto es un lujo que se aprecia.
Para el invierno, tanto los puños como el asiento del conductor son calefaccionados. Y hay un detalle de ingeniería: Un sistema de deflectores que aprovecha el calor del motor para calentar las piernas en invierno, o lo desvía cuando hace calor.
El centro de mandos es una pantalla TFT de grandes dimensiones. Muestra toda la información que necesitás, pero además cuenta con conectividad, navegación integrada y monitor de presión de neumáticos. La llave es presencial (Smart Key), así que no es necesario sacarla del bolsillo para arrancar, abrir el tanque o las valijas. Cuenta con una guantera frontal, tres tomas de corriente (USB, USB-C y 12 voltios) para mantener tus dispositivos cargados, y dispone de cámaras de grabación delantera y trasera, opcionales.

Incluye de fábrica dos maletas laterales de aproximadamente 20 litros cada una, con cerradura electrónica y apertura remota. A eso se suma un top case trasero, así que hay espacio de sobra para todo lo que necesites llevar. El asiento es amplio y accesible, con una altura de 780 mm, lo que lo hace cómodo para conductores de distintas estaturas. El asiento trasero también es generoso, con una estructura que permite al pasajero sujetarse con seguridad.
- Garantía de 3 años sin límite de kilometraje
- Mantenimiento cada 5.000 kilómetros
- Precio sugerido: USD 13.500 (al TC BNA )
- Red de concesionarios oficiales RVM en todo el país
