Entre el shakedown que se realizó en Barcelona a fines de enero y el primer contacto de los tests oficiales en Bahréin, los pilotos de Fórmula 1 se han hecho una idea verdadera de los nuevos autos. Lo primero que han remarcado es la aceleración, las sensaciones que les generó esto con el aumento de la potencia extra que llega de acumuladores de energía eléctrica. Sin tener en cuenta el manejo y gestión de esa energía, que será todo un reto, en el momento en que se aplica todo lo que está disponible llegan nuevas emociones.
«Tuvimos un despliegue completo en la recta y llegué a unos 355 Km/h; la frenada fue completamente diferente»
«Es probablemente el coche de F1 con la aceleración más rápida de todos los tiempos y con la mayor potencia instantánea»
El campeón mundial Lando Norris (McLaren) explicó que el auto «se siente más potente» y se atrevió a decir que «si despliegas toda la batería y lo dejas correr, podrías llegar a los 380 km/h«. También reconoció que en aceleración «el primer día las fuerzas G fueron una sorpresa; se siente un salto en aceleración y fuerza para el cuerpo«.
Algo parecido explicó Esteban Ocon (HAAS): «Lo que más me sorprendió es lo rápido que la velocidad crece en las rectas«. El francés graficó esto, diciendo que «nunca hubiese pensado que podría alcanzar los 350 km/h tan rápido; algo que nunca había sentido en un Fórmula 1 o en ningún otro auto«.
Andrea Kimi Antonelli tomó lo dicho por ellos, señalando que «tuve las mismas sensaciones que Lando y Esteban, pero obviamente no duran toda la recta».





