De movida, Alessandro De Tullio demostró todo su potencial junto al A.J. Foyt en la IndyNXT, especialidad inmediatamente inferior a la IndyCar Series. En tres carreras, el representante argentino ya consiguió tres «pole position» (una en Arlington y dos en la fecha doble de Barber), un récord de vuelta y una victoria, con la que cerró su fin de semana en Alabama.
«Está bueno correr con un equipo con tanta historia en la Indy, y me motiva llevarlos a lo más alto en la IndyNXT. Siento el apoyo de todos los grandes que están hablándome y ayudándome» destacó De Tullio en su visita a los estudios de Campeones. Su sueño, con apenas 19 años, es el de cualquier apasionado: Llegar a la Indy y ganar las míticas 500 Millas de Indianapolis.
Mientras tanto, el desafío actual no es nada sencillo. El IndyNXT utiliza chasis Dallara IL-15 con impulsores de 500 caballos de potencia y sistema integrado de «push to pass». «Es rápido, muy lindo de manejar, se disfruta» explica De Tullio.
Y aún con un inicio fenomenal como el que tuvo quien es debutante en la categoría, lejos está del conformismo: «Siempre quiero ir a ganar y no importa cuantas lleve ganadas: siempre voy a tener la misma mentalidad como si no hubiese ganado. Hay que usar la cabeza siempre, pero en la preparación me olvido de lo que pasó la última carrera y empiezo de cero».
«Soy argentino. Siempre corrí con ambas banderas, pero en la IndyNXT solo dejan representar una sola y elegí la argentina por amor»
Alessandro nació en Miami en junio de 2006. Su padre Santiago es nacido en Argentina y el jovencito eligió desde muy chico representar nuestros colores en su campaña internacional. Y no deja de estar al tanto del automovilismo local, pese a su admiración por la IndyCar y la Fórmula 1. Incluso, entre estas dos especialidad reconoce que «las carreras de la IndyCar me parecen más divertidas de ver, pero la Fórmula 1 es la Fórmula 1 y es difícil no verla».

