Será clave el trabajo en la calle de boxes este fin de semana, cuando el Turismo Carretera dispute su fecha especial en el autódromo «El Villicum» de San Juan. La decisión de desechar una parada para el cambio de neumático fijó el mínimo una detención solo para la recarga de combustible.
Pero junto con ello, se informó la extensión de la carrera a 66 vueltas. Y considerando aquello es que puede pensarse en estrategias a dos paradas, o bien apostar por una sola detención que sea más larga para utilizar los dos bidones de nafta Shell V-Power que provee la ACTC.
Así lo entendió Carlos Serpero, ingeniero del RUS Med Team, quien en diálogo con Campeones resaltó esta posibilidad, que a su vez supone menos tiempo que dos detenciones. Los dos botellones disponibles para el fin de semana son de 42 o bien de 19 litros, y a un consumo aproximado de tres litros por vuelta se espera que los mismos ingresen pasadas las treinta vueltas de carrera.
«Los ajustes finos se hacen en el fin de semana, cuando uno ve el consumo real del auto. Cambia de acuerdo a cada motor, a cada carburador y según la condición del clima» explicó Serpero. La variante en el reglamento técnico también supone mayor consumo para Chevrolet, tal como señaló el ingeniero, a raíz del aumento a 8.650 RPM para los del «moño».
«Las 66 vueltas son un adicional a lo habitual. Los que somos antiguos en la categoría hemos pasado estos desafíos, que en lo personal me gustan mucho» agregó. Y puntualizó que «Villicum es uno de los tres más exigentes para frenos en el año. Es el elemento que más sufre, por lo que será importante que toleren el total de la carrera».




