Por Camila Di Lullo
Ferrari se encuentra en un gran problema luego de llevar al Gran Premio de Miami una cantidad de mejoras técnicas descomunal. Aunque la intención era volver a competir con los equipos de punta, la cantidad de modificaciones que implementaron generó dudas. Los especialistas aseguran que resulta muy complejo determinar qué cambios funcionan y cuáles no.
En la F1, cada actualización se evalúa de manera individual para medir su impacto real en el rendimiento del auto. A pesar de esto, Ferrari eligió modificar múltiples áreas en simultáneo, una estrategia que puede acelerar el desarrollo, pero puede confundir a la hora de realizar el análisis de datos y la comprensión del comportamiento del coche en pista.
El expiloto canadiense James Hinchcliffe expresó su sorpresa sobre la decisión tomada por el equipo italiano. “La regla número uno de la ingeniería es hacer un cambio a la vez, para poder comprender y aislar qué es realmente una mejora y qué es peor”, aseguró.
Hinchcliffe contó la complejidad que es trabajar con tantas novedades al mismo tiempo dentro de un monoplaza moderno. “Se trata de ensamblar 11 o 12 componentes diferentes, y eso dificulta enormemente el trabajo tanto de los ingenieros como de los pilotos. En un coche de Fórmula 1, nada funciona de forma aislada; todo funciona en conjunto. Introducir una lista tan larga de actualizaciones es complejo”, concluyó.





