Norberto Fontana es historia pura dentro del automovilismo argentino: campeón de Turismo Carretera en 2006, a sus 51 años sigue dando batalla en una categoría que no da tregua en sus innovaciones tecnológicas y en la aparición de jóvenes talentos.
«Las categorías de auto de turismo permiten correr a pilotos de más edad. Hasta que me de el físico lo voy a hacer», le comentó el ex F1 a Campeones, en el marco de la carrera en Paraná, donde debió abandonar tras un toque de Tobías Martínez
En San Juan, el “Desafío de las Estrellas” nos permitió ver a Norberto nuevamente en los primeros planos, luchando por ganar: «Faltaron seis vueltas para ganarla, veníamos mucho mejor en ritmo, habíamos descontado un segundo y medio. Me quedó el sabor amargo de ese último Pace Car, lo veníamos esquivando y me perjudicó, así como otros me beneficiaron».
Fiel a su estilo, analítico y crítico, no le escapa a este complejo y parejo momento de la categoría más popular de Argentina: «Está muy difícil, en una décima hay diez autos. Cuando vamos a clasificar, capaz estoy 34.° o 35.° a 8 décimas, en un equipo que tal vez no podés probar mucho. Se encareció mucho, hay equipos que tienen para probar en el taller con diferentes técnicas nuevas de aerodinámica. La vara está muy alta, y esta difícil meterse. Si largas entre los 10 o 15, vas para adelante, el tema es cuando clasificas mal y largas muy atrás, tenés que pasar tres autos por vuelta”.
El presente lo encuentra en el Azar Motorsport con un Chevrolet Camaro: «Nuestra referencia es Agustín Canapino: estábamos a 1.2 o 1.3 segundos todas las carreras. Fuimos a probar a La Plata y luego a correr en Rafaela, donde quedamos a seis décimas. Fuimos a Posadas, y nuevamente a seis décimas de Agustín, quiere decir que evolucionamos, pero falta otro poquito más”, se refirió el arrecifeño respecto a las pruebas habilitadas y lo costoso de realizarla.




