No es el mejor año para Julián Santero en el Turismo Carretera: tras ganar las dos primeras fechas en pista (fue excluido en El Calafate por compresión), asomaba como uno de los rivales a batir con el flamante BMW. Sin embargo, muchos abandonos lo dejaron fuera de la Copa de Oro y deberá luchar por ingresar como uno de los «3 de último minuto», ya que se encuentra 19.° a 12.5 unidades de Juan Martín Trucco, el último ingresante bajo esta modalidad.
En diálogo con Campeones, Santero explicó los distintos inconvenientes que afrontó en la primera etapa del año: «Tuvimos diferentes dificultades. Una vez me quedé sin frenos, la otra un choque, rompí un motor, en San Juan me intoxiqué con humo de escape. Cosas insólitas que me fueron haciendo abandonar cuatro o cinco carreras en la etapa regular, la mitad prácticamente no sumamos y hoy estamos retrasados».
San Juan fue una carrera especial, a 66 giros y el mendocino debió abandonar tras inhalar durante varias vueltas gases tóxicos: «La verdad que no hubiese podido llegar nunca, porque abandoné en la vuelta 44, faltaban 20 y ya venía muy mal. Hacía tres, cuatro, vueltas que ya venía muy mal, muy lento y a nada de perder el conocimiento, que fue un poco lo que me pasó cuando me relajé en boxes. Llegué al box, intento parar el auto, no puedo, lo hace el equipo, y ahí ya medio que se me apagó el tele. Me bajaron entre dos o tres y me llevaron a que esté con oxígeno, pero no hubiese podido llegar», argumentó Santero.
«Una lástima, porque teníamos potencial para estar entre los cinco adelante, porque cuando me empieza a ocurrir este inconveniente, venía adelante de Werner y de Canapino, venía adelante de dos o tres que terminaron entre los diez en pista. Después fueron recargados, pero hubiésemos terminado ahí», sumó respecto a «Desafío de las Estrellas»,
TC EN ROSARIO Y LA DIRECCIÓN ASISTIDA
La visita a la ciudad santafesina demandará mucho esfuerzo físico, en un circuito en el cual los TC de nueva generación no corrieron y es por demás trabado: «Va a ser complicado, veremos cómo se da, por ahí sale un carrerón, nunca sabés. Pero entiendo que es un circuito trabado, lento, angosto para 55 autos. En nuestro caso, probablemente vayamos con la dirección hidráulica. En esta carrera (Paraná) vinimos sin hidráulica, porque no queríamos correr el mismo riesgo que nos pasó en San Juan, de que no quede algo bien», cuenta Santero.





