En la presentación del Alpine A526 en las costas de Barcelona, Flavio Briatore dejó varios títulos y definiciones sobre la escudería francesa. En este caso, se tomó el tiempo de explicar por qué volvió a la Fórmula 1, y lo fundamental que fue en la negociación la posibilidad de contar con la unidad de potencia de la empresa alemana: «El momento en que Luca de Meo hablaba de unirme al equipo, [hubo] solo una condición para que yo me uniera, que era tener un motor Mercedes-Benz. No había plan B, era un solo plan».
«Quería completamente un motor Mercedes-Benz. Había una sola manera de volver, porque en este momento necesitas estar con la mejor gente. Y la gente de Mercedes, empezamos a trabajar juntos y era prometedor. Es sorprendente la manera en la que ellos están colaborando con nosotros. Es una relación súper, súper buena. Esto es lo que estamos buscando. Quería tener la discusión con los mejores. Con el segundo mejor, no hay interés».
El Alpine A525 fue el peor auto de la parrilla sin dudas, poco competitivo y con escasos buenos momentos. La escudería francesa decidió no mejorarlo y esperar directamente al nuevo armado en 2026: «Si hubiéramos seguido con el desarrollo del auto de 2025, quizá no habríamos terminado en P10 sino en P9. En cada carrera preguntaba cuál sería nuestro déficit. ¿Esta carrera? Cuatro décimas. ¿Esta carrera? Tres décimas y media. ¿Esta carrera? Cinco décimas. Y el año pasado, con tres décimas teníamos 14 autos, así que en lugar de empezar a mejorar el auto de 2025, el motor iba a ser el mismo de todos modos, así que simplemente olvidémonos. Y detuvimos el desarrollo de 2025 y pusimos todo en 2026».
Briatore piensa la temporada que arranca en Australia el 6 de marzo como un renacer del equipo: «Al menos cuando llegue a la carrera, ya no voy a preguntar cuántas décimas tenemos de desventaja. Nadie habla más del motor. Nadie habla más de la caja de cambios. Al menos tenemos dos problemas de los que no necesitamos preocuparnos».






