La Fórmula 1, la FIA y la corte internacional de apelación quedaron enredada en una polémica trama que generó Flavio Briatore, asesor ejecutivo en el equipo Alpine. Su escuadra perdió el podio el podio de Pierre Gasly en Mónaco, tras aplicarse las reclamaciones que están a disposición en los reglamentos. Pero, lo más grave, es que Briatore acusó públicamente, en conferencia de prensa, que uno de los jueces de la corte de apelaciones tiene algún «vínculo» con McLaren, uno de los equipos que presentó (junto a Mercedes) un recurso para revisar paso a paso lo sucedido en Montecarlo y que derivó en el conocido desenlace.
«Está muy vinculado a McLaren: Tenemos una foto de este hombre dando un discurso para McLaren, tiene una fundación y McLaren le dio dos o tres autos»
Gasly había recibido dos sanciones de cinco segundos cada una por exceso de velocidad en boxes durante la carrera en el Principado. El «Derecho de Revisión» que solicitó Alpine sumó elementos que demostraban que Pierre no había superado el límite de 60 km/h, sino que había un error en la medición del espacio.
La FOM no mide la velocidad en sí misma, sino el tiempo que un auto emplea entre una serie de sensores colocados. Por tanto, el promedio de velocidad en un sector específico que, en esta ocasión, estaba mal medido. Alpine obtuvo un fallo favorable durante esta audiencia, pues la FOM reconoció que se había producido un error en la medición de la distancia del pit lane. Pero Gasly no había sido el único en recibir sanción por exceso de velocidad. La diferencia es que los otros pilotos cumplieron la sanción durante la carrera, como Oscar Piastri (McLaren) y George Russell (Mercedes), por lo que sus equipos apelaron esta resolución.
Solo se podía enmendarse el error para uno de los afectados, lo que resultó en un beneficio para Gasly y Alpine, el equipo que especuló con la revisión. McLaren y Mercedes interpusieron la apelación porque se perjudicó a los equipos y pilotos que eligieron el camino de cumplir con lo indicado por los comisarios (cuando aún se ignoraba el error de medición). Este proceso terminó el 25 de agosto y se comunicó hoy.
Entonces, Flavio Briatore se sentó ante la prensa y lanzó su acusación, con la estratagema clara de desprestigiar la decisión sembrando la duda sobre un conflicto de intereses de parte de un juez de la corte de apelaciones. Los dardos apuntaron al italiano Filippo Marchino, uno de los cuatro jueces que componían la corte. «Lo siento, creo que es muy injusto, pero ya saben, aceptamos la decisión«, dijo Flavio Briatore. «Lo que es muy extraño es que había cuatro jueces y uno de ellos se comportó como un fiscal«, consideró.
Entiende Briatore que el inconveniente no es la actitud que asumió, según él, el analista de las pruebas. «El problema es que está muy vinculado a McLaren«, acusó. Inmediatamente, enumeró el contexto con el que se basa para decir esto: «Tenemos una foto de este hombre pronunciando un discurso para McLaren en 2018 en Beverly Hills (en McLaren Special Operations); tiene una fundación que se llama One Drop Foundation y McLaren le dio dos o tres coches. Fue bastante injusto. Uno de los jueces estaba vinculado a un equipo que protestaba contra nosotros«, remarcó.
«El juez debe ser totalmente independiente. Filippo Marchino fue muy agresivo durante la audiencia, se comportaba como un fiscal y después descubrimos por qué: está muy vinculado a McLaren»
Al lado de Briatore también estaba Andrea Stella, director de McLaren, quien se negó a responder a estas alegaciones. «Me parece que esta conferencia está tomando un giro bastante insultante para McLaren, por la reputación de un equipo que merece mucho respeto«, señaló. También esgrimió que «si alguien formula este tipo de acusaciones, que parecen bastante graves, tendrá que asumir la responsabilidad de lo que dice públicamente«, con relación a lo dicho por Briatore. «No deberíamos cuestionar este asunto de la manera en que se ha hecho«, añadió Stella con relación al proceso de la apelación.





