Por Pablo Vignone
“Yo soy toro en mi rodeo
y torazo en rodeo ajeno.
Siempre me tuve por güeno.
Y si me quieren probar,
salgan otros a cantar
y veremos quién es menos”
(José Hernández, El Gaucho Martín Fierro)
La semifinal de la Copa del Mundo FIFA que animarán Argentina e Inglaterra brinda la ocasión de un recuento directo: fueron tres los pilotos argentinos que alguna vez ganaron el Grand Prix de Inglaterra, mientras que solo dos pilotos de ese origen lograron el triunfo en nuestro Gran Premio. La Fórmula 1 puede tener base inglesa, pero en ese duelo particular la victoria es albiceleste.
Un dato importante para el arranque: José Froilán González fue torazo en rodeo ajeno. El popular Froilán de Arrecifes se quedó con el recordado GP de 1951, la primera vez que una Ferrari vencía en el campeonato del Mundo, el 14 de julio de aquel año, tanto como con el GP de 1954, el 17 de julio, el día en que cuatro pilotos argentinos inundaron los seis primeros lugares de la clasificación final: nunca hubo un Grand Prix tan nuestro como el de aquella jornada.
Otro 14 de julio, también en Silverstone pero en 1956 y en su única temporada con Ferrari, Juan Manuel Fangio dejó atrás a tantos ingleses para ganar, como futbolistas quedaron en el camino de Diego Maradona en su carrera hacia el gol de todos los tiempos, el 22 de junio de 1986 (30 años después) en el estadio Azteca de México.
Después de que el Chueco protagonizara un desusado trompo en el segundo giro, en la vuelta 10 viajaba sexto detrás de cinco pilotos ingleses: Mike Hawthorn, Tony Brooks, Stirling Moss, Roy Salvadori y Peter Collins.
Uno a uno, forzando su máquina para evitar la derrota o por cuestiones mecánicas, fueron quedando al borde de la pista. Fangio superó finalmente a Moss en la vuelta 69 (de 90) y logró así su único triunfo en el GP británico.
Carlos Alberto Reutemann le puso la rúbrica a esta particular estadística ganando el Grand Prix de 1978, en Brands Hatch, logrando la que presumiblemente fue su triunfo más destacado en la máxima categoría, el 16 de julio de ese año, con otra Ferrari -como Froilán y Fangio-, y una maniobra sensacional sobre el campeón mundial Niki Lauda y su Brabham-Alfa Romeo.
En resumen, tres pilotos argentinos ganaron cuatro Grands Prix en sueño inglés, en un período de 27 años. Y siempre durante el mes de julio. Como esta semifinal.
En cambio, los pilotos de ese origen solo alcanzaron tres halagos en el autódromo de Buenos Aires.
Stirling Moss se impuso el 19 de enero de 1958 en un GP argentino con apenas 10 coches participantes; aquel día, el vencedor corrió con un Cooper-Climax de motor trasero: era la primera vez que un auto de esas características conquistaba una prueba por el Mundial.
Casi cuatro décadas más tarde, en el regreso de la F-1 a Buenos Aires, fue Damon Hill el vencedor, con un Williams-Renault, el 9 de abril de 1995. Menos de un año más tarde, el 7 de abril de 1996, se repitió la dupla ganadora: Hill a bordo de un Williams.
A nuestro GP lo ganaron además un neozelandés, un escocés, un sudafricano, un estadounidense, un australiano y un canadiense, todos provenientes de territorios o países que habían sido miembros del Imperio, pero nunca más un inglés saltó a lo más alto del podio.
En la sumatoria, más pilotos argentinos ganaron más Grands Prix de Inglaterra que a la inversa. Esa es la estadística que tiene que mostrar esta semana Franco Colapinto en Enstone, la base del equipo Alpine…





