Si bien las comparaciones -como se dice- son odiosas, al mismo tiempo revelan y permiten conocer, de acuerdo a la performance de cada protagonista, qué característica se resalta en su estilo de conducción y administración del medio mecánico que le permitió ser «el mejor» históricamente.
El diario «The Telegraph» volvió a poner en debate sobre quién sigue siendo el mejor piloto de Fórmula 1 de todos los tiempos y otra vez los caminos (o en este caso las pistas) se orientaron hacia Juan Manuel Fangio, quien brilló entre 1950 y 1958 en el campeonato mundial consiguiendo títulos con Alfa-Romeo (1951), Mercedes-Benz (1954 y 1955), Ferrari (1956) y Maserati (1957).
De acuerdo a la observación del medio británico, Fangio «no contaba con la misma cantidad de carreras que existe ahora, pero Fangio compitió contra muchos otros campeones y grandes figuras, y salió victorioso en la mayoría de las ocasiones. Lo que no se puede negar es su dominio estadístico«: durante 51 Grandes Premios logró 29 «pole position» (56.86%) y 24 triunfos (47.06%).

«Ningún otro piloto, ni moderno ni de ninguna otra época, se le acerca. A esto hay que añadir que durante la mayor parte de su carrera tuvo más de cuarenta años, y que el riesgo de muerte era mayor entonces. Ganó sus cinco títulos con cuatro equipos diferentes. Sigue siendo la figura más importante del automovilismo, incluso después de que sus récords hayan sido superados«, remarcó en su análisis «The Telegraph».
Fangio superó a los «máximos» campeones mundiales de F1: el alemán Michael Schumacher y el inglés Lewis Hamilton, quienes cuentan con siete (7) títulos cada uno. «La clave reside en que la calidad del coche que Schumacher tenía en sus años de lucha por el campeonato no era la misma que la de Hamilton. Con frecuencia, Schumacher sacaba provecho de un coche difícil de pilotar. Al igual que Hamilton, desde el momento en que se subió a un monoplaza de F1, parecía un futuro campeón del mundo«, indicó el diario fundado en 1885.
Posteriormente se ubica el escocés Jim Clark, quien ostenta dos campeonatos del mundo con Lotus (1963 y 1965) y además se destaca por su récord 8 «Grand Chelem» (pole position, victoria y vuelta rápida). Fue respetado por sus compañeros y rivales dentro y fuera de la pista, y su extraordinaria suavidad al volante fue la clave de su velocidad durante 73 GG.PP.

El Top5 lo completó el tricampeón Ayrton Senna Da Silva, quien «sigue inspirando la admiración de los pilotos modernos de F1 más de 30 años después de su muerte en Imola. Parte de su leyenda se debe, por supuesto, a que murió durante una carrera. La otra parte se basa en su tremendo éxito y su formidable presencia dentro y fuera del coche. Si bien tenía fama de ser explosivo y conflictivo, especialmente comparado con (Alain) Prost, era tan dedicado y técnico como cualquiera«.
A ellos los siguen, de acuerdo a la comparativa, los tetracampeones mundiales, el francés Alain Prost, protagonista de una era intensa de grandes disputas -adentro y afuera de la pista- con Senna, y el neerlandés Max Verstappen; los tricampeones Jackie Stewart y Niki Lauda, y el bicampeón Alberto Ascari. Completaron la lista
«Siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor«. La frase de Juan Manuel Fangio se refuerza con el paso del tiempo y al Quíntuple, sin dudas, se lo considera de esta manera, superando las técnicas de los nuevos pilotos y autos de última tecnología. Un nuevo reconocimiento que posiciona al recordado piloto de Balcarce como el gran referente en la historia de la F1.





