Gustavo Lema es palabra autorizada en el mundo del Turismo Carretera y del automovilismo en general. Con amplia trayectoria como dueño de equipo, hoy disfruta de ser campeón de TC con su escudería, el Canning Motorsport, y con Agustín Canapino.
Al «Titán» le costó el inicio de año, que tuvo cambios reglamentarios y después del triunfo en Neuquén, cargó 25 kilos de lastre. Lema se mostró en oposición a esta situación: “Nada que no me imagine que podía pasar. Yo creo que la penalidad de los kilos es muy difícil. Saben todos que no estoy de acuerdo para nada con nivelar de esa manera, pero bueno, es parte de lo que está en el reglamento. Trabajaremos para tratar de ser los mejores con kilos, como nos tocó ser la carrera pasada, no es fácil, el TC es una categoría extremadamente difícil”.

Fueron semanas álgidas para el mundo tecísta, tras el pedido de reunión por parte de algunas escuadras a la ACTC. Una de ellas fue la comandada por Lema, el Canning Motorsport: «Me gusta hablar con los colegas, compartir charlas, lo hago habitualmente y lo hice siempre. Quizás ahora se tomó otra dimensión por una carta y todo eso. También sé que la ACTC o el presidente, cada vez que lo llamé siempre me atendió. Quizás no le gusta la forma grupal, si lo individual, hay que entenderlo. Quizás soy uno de los equipos más viejos de la categoría, o el que más años tengo, entonces sé que a veces las charlas tienen que ser de otra manera”.
“Yo charlo permanentemente con Hugo Mazzacane y puedo compartir o disenti pensamientos que llevan adelante»
Además, expresó su preocupación por la situación del TC Mouras y su pobre parque automotor, así como de los altos costos en el automovilismo y la chance de que Canapino no corra en TC Pick, tras ser campeón en 2025.




