Por Pablo Vignone
Superada en el liderazgo del pelotón medio de la Fórmula 1 por escuadras como Racing Bulls y Audi, como se ha venido criticando en este sitio a lo largo de la temporada, Alpine apuró sus motores y produjo una serie de modificaciones en su A526 para el reciente Grand Prix de los Países Bajos.
Esas ocho mejoras, que abarcaron desde el piso al alerón trasero, aparecieron solo en el coche nº 10 de Pierre Gasly, un poco porque no había tiempo material para producir dos juegos de upgrades en el receso de tres semanas, de los cuales dos fueron de estricta inactividad, reglamentada por la FIA, y otro tanto para evaluar los beneficios y no gastar innecesariamente dinero del apretado presupuesto.

Esas mejoras ya estarán disponibles en el auto de Franco Colapinto en el venidero Grand Prix de Italia, en el tradicional y centenario circuito de Monza, y aunque las características del trazado son esencialmente distintas a las de Zandvoort, es posible tratar de entender si esas mejoras dieron resultado, comparando las dos carreras anteriores: el GP de Hungría, cuando el A526 no tenía incorporadas esas mejoras, y el de los Países Bajos.
Por supuesto que el equipo tiene los datos suficientes para evaluar el grado de mejora del coche, pero no los revelará. De manera que habremos de acudir a los datos disponibles para intentar sacar una conclusión.
Vamos a Hungría: medimos la diferencia de la punta en las tandas más críticas (práctica libre 3 y clasificación) y en el ritmo de la carrera, para tratar de establecer un parámetro de esa distancia. Los números son los siguientes:
Hungaroring (4.381 metros)
Tanda La punta Gasly Diferencia Dif/km
FP3 1m17s939 1m19s723 +1s784 0s407
Q2 1m17s456 1m18s844 +1s388 0s317
Ritmo 1m24s43 1m26s29 +1s86 0s424
La diferencia con la punta ronda entre las tres y las cuatro décimas de segundo por kilómetro de pista. Un promedio (no demasiado real, dadas las distintas condiciones) sería de 0s382.
Zandvoort es un circuito de extensión similar al Hungaroring, aunque es unos 10 km/h más veloz (215 km/h versus 204 km/h, el promedio de las recientes pole-positions). Veamos qué tiempos hizo allí la versión mejorada del A526 en manos del piloto francés:
Zandvoort (4.259 metros)
Tanda La punta Gasly Diferencia Dif/km
SQ3 1m11s567 1m12s578 +1s011 0s237
Q2 1m11s628 1m12s616 +0s988 0s232
Ritmo 1m16s16 1m18s19 +2s03 0s476
En Zandvoort no hubo Libre 3 sino clasificación del Sprint, lo que dejó menos tiempo para afinar la puesta a punto. Aún así, esa diferencia de 3 a 4 décimas de segundo por kilómetro de Hungría se redujo a poco más de dos décimas, lo que supone una mejoría.
En el Grand Prix, la diferencia aumenta de manera llamativa, pero ese incremento tiene una explicación lógica: Gasly hizo la última decena de vueltas detrás del Aston Martin de Fernando Alonso. Eso supuso una pérdida de al menos 12 a 15 segundos en el tramo final de la carrera.

Descartada esa complicación, se puede evaluar una diferencia promedio en todo el fin de semana por debajo de las tres décimas de segundo por kilómetro. En esa circunstancia, las mejoras podrían suponer algo menos de un segundo por vuelta en este tipo de circuitos.
¿Esa mejora es taxativa? No necesariamente. Pudo haber sido influida por muchos factores. Alpine dispone de muchas más herramientas para evaluarlo, desde ya.
“Estas mejoras nos han situado en una posición mucho más competitiva, algo que se reflejó en los puntos que hemos logrado sumar”, señaló Gasly tras Zandvoort. “Las mejoras claramente han tenido impacto, pero es evidente que necesitamos aprender más sobre ellas y seguir ganando rendimiento”, apuntó Flavio Briatore.
Esto parece ser un punto de partida interesante para la nueva etapa de Franco Colapinto en el equipo, ahora con su continuidad ya asegurada. Monza tiene la palabra.






