Rosenqvist prevaleció en el final y ganó las 500 Millas de Indianapolis

El piloto sueco del Meyer Shank Racing le dio a su país la tercera victoria en la emblemática competencia, que se suma a las logradas por Kenny Bräck y Marcus Ericsson.

En un ajustadísimo final, Felix Rosenqvist se quedó con la 110° edición de las 500 Millas de Indianapolis, válidas por la séptima fecha de la temporada 2026 para la IndyCar Series. Se trata del primer éxito para el piloto del Meyer Shank Racing en esta carrera. David Malukas y Scott McLaughlin completaron los tres primeros ubicados.

El Juncos Hollinger Racing, por su parte, tuvo su mejor resultado en Indy500. Rinus VeeKay arribó sexto al cabo de las 200 vueltas que duró la competencia en el IMS, mientras que Sting Ray Robb quedó en el 23° lugar.

El inicio en el Indianapolis Motor Speedway fue prolijo, con una interesante pelea entre Álex Palou y Alexander Rossi, quien velozmente se colocó como líder y, desde allí, intercambió con el español la posición de privilegio en el comienzo de la carrera. Mientras, las nubes aparecían sobre el escenario y el cielo se mostraba amenazante, ante la ya anunciada posibilidad de precipitaciones durante la carrera.

El primer golpe de escena llegó en la vuelta 18. Un trompo de Ryan Hunter-Reay (ganador de las Indy500 en 2014) provocaba su abandono y llevaba a la deserción a Katherine Legge, quien se golpeó tratando de esquivar al hombre de Arrow McLaren.

Tras la primera veintena de giros, comenzaron las primeras detenciones y Rossi perdió terreno, cayendo a la mitad del pelotón. Aprovechaba Rinus VeeKay, del Juncos Hollinger, para estirar el stint y posicionarse provisoriamente como puntero en Indianapolis.

En el reinicio, Ed Carpenter y Takuma Sato protagonizaron un toque que terminó con el primero de ellos contra el muro y motivando su deserción. El experimentado piloto de Illinois no ocultó su molestia con el japonés mientras descendía de su Chevrolet-Dallara N°33.

Adelante, Caio Collet avanzaba hasta llegar al liderazgo en su estreno en Indy500. El brasileño tuvo que remontar desde atrás, luego de una sanción por técnica que lo privó de largar en la décima posición en la que había clasificado. Detrás suyo, Palou volvía al protagonismo y Conor Daly se metía de lleno en la disputa de la carrera intercalando la punta con Collet, hasta que la pérdida del espejo izquierdo complicaba su carrera.

Llegando a la mitad de carrera, Alexander Rossi debió abandonar definitivamente. Como en 2025, problemas en el impulsor de su Chevrolet-Dallara dejaban al ganador 2016 de las Indy500 con las manos vacías. Tras ello, llegaría la detención de la carrera, ante la aparición de la lluvia sobre el circuito norteamericano.

Volvía la acción con David Malukas tomando la punta de la carrera. El de Penske peleaba por el primer puesto mientras su compañero Josef Newgarden ocasionaba el cuarto abandono de un vencedor en Indy500, tras un fuerte golpe contra el muro.

En el frente, Malukas perdía terreno ante la presión de Scott Mclaughlin, quien a su vez luchaba con Palou y Daly por el primer puesto llegando al cuarto final de la carrera. Entre tanto cambio de liderazgo, Felix Ronseqvist y Patricio O’Ward se metían en la disputa por la primera ubicación.

Y a falta de unos pocos giros para el final, Caio Collet encarnaba uno de los golpes más espectaculares de la 110° edición de las Indy500. El brasileño estrelló su vehículo, que posteriormente agarró fuego, y provocaba la detención de la carrera a pocos giros para el final.

El reinicio fue un sprint final con una pelea atrapante entre Marcus Armstrong, David Malukas y Felix Rosenqvist. El sueco, del Meyer Shank Racing, logró su primer triunfo en la mítica competencia y le dio a su país la tercera victoria en las 500 Millas de Indianapolis, que se suma a las logradas en 1999 por Kenny Bräck y en 2022 por Marcus Ericsson.

Archivado en

Compartir en tus redes sociales

Facebook
Twitter
Pinterest
Telegram
WhatsApp
Email