«Voy a enmarcar la foto y ponerla en mi casa»

Momentos irreales de Kimi Antonelli tras convertirse en el campeón mundial de F1 más joven de la historia, relatados en primera persona.

Dice que lloró demasiado, pero él mismo se felicita por hacerlo. Andrea Kimi Antonelli es el Campeón Mundial de Fórmula 1 que hizo feliz a todos los pilotos -tal vez a George Russell menos- luego de su primer logro, dando un golpe de aire fresco a la máxima categoría del automovilismo. Tras todo el mérito, exhibido durante todo el año conduciendo el coche de Mercedes, llegó el momento de soltar las sensaciones estrujadas en el interior de un niño que acaba de salir del bachillerato.

«Dios mío, lloré demasiado hoy ¡pero está bien!»

Lo primero de todo, es la situación con la que se selló la coronación anticipada del italiano que cumplió 20 años en agosto. Fue con un podio, bien ganado en la pista del GP mexicano. Con él, estuvieron los grandes referentes de la F1 de las últimas décadas: Max Verstappen y Lewis Hamilton, quienes no ocultaron la satisfacción de ver al niño convertido en rey. Sobre hombros que acumulan 11 títulos mundiales, ascendió el nuevo monarca: «Voy a enmarcar la foto y ponerla en mi casa porque fue un momento increíble«, dijo.

No solo la alegría, tras celebrar con champagne en el podio, sino también «ver tanto respeto de dos pilotos increíbles, que hicieron historia en el deporte, es realmente especial«, insistió Antonelli que, aunque no lo advertía, tenía a sus padres igual de emocionados desde el piso, frente al palco. «Es un momento que siempre será recordado«, reiteró el italiano.

Nessun Dorma: «Una canción que mi abuelo siempre escuchaba»

Bajando Max y Lewis, dejando el lugar principal a Kimi, sonó un himno cultural italiano. Del piso emergió el auto campeón mientras la voz de un tenor alcanzaba el clímax con Nessun Dorma y las lágrimas fueron incontenibles para el ‘tanito’ que, como dice la canción, no iba a dormir esa noche. «La canción fue muy emotiva para mí, porque era una canción que mi abuelo siempre escuchaba, así que fue muy especial oírla y creo que él… creo que estaría muy orgulloso«, reconoció. Otra vez hubo lágrimas y osta vez escuchó aplausos de la prensa que lo escuchaba con antención: «Dios mío, lloré demasiado hoy, ¡pero está bien! Simplemente me emocioné mucho por mi abuelo, y también estaba muy feliz por él».

Compartir en tus redes sociales

Archivado en