Un año, diez meses y diecisiete días debió esperar la Fórmula 1 para hallar en lo más alto del podio una vez más al séptuple campeón mundial Lewis Hamilton. El Circuit de Catalunya, que acogió por trigésimo sexta ocasión a la máxima expresión del automovilismo, fue el escenario donde Sir Lewis selló además su primer gran logro junto a Ferrari desde su llegada en 2025.
Treinta y un largos Grandes Premios tuvieron que pasar para que el brillante volante inglés encuentre primero la bandera a cuadros con la Scuderia. Tras una magra temporada en relación a las expectativas que surgían de esta alianza entre el británico y la casa de Maranello, en 2026 la SF-26 pareció adaptarse mejor a las exigencias de Hamilton, que «pegó en el poste» en un par de oportunidades hasta el triunfo de ayer: el podio en el Gran Premio de China (3°), y más recientemente la segunda posición en las visitas primero a Canadá y luego a Mónaco.

Una atractiva curiosidad trascendió una vez terminado este séptimo capítulo del año: En este mismo autódromo, y también en el mes de junio, Michael Schumacher firmó su primer éxito con Ferrari en 1996. El inicio de una larga historia, coronada de gloria entre «Il Cavallino» y su Barón Rojo.
También ayer, Hamilton rompió la paridad con el Káiser: se convirtió en el piloto más ganador y con mayor cantidad de podios en Barcelona: siete y trece, respectivamente. En su estadística personal, se trató del triunfo número 106, y el 206° podio en 387 Grandes Premios y veinte temporadas de F1.

Números que sostienen el comedido mote de «Leyenda» que se ha ganado Lewis, y que se debía este triunfo con posiblemente la escudería más emblemática de todas. A sus 41 años, Hamilton se transformó en el único piloto en la historia de la Fórmula 1 en ganar con McLaren (21), Mercedes (84) y Ferrari (1). Y si solo tenemos en cuenta a estas últimas dos insignias, comparte el galardón solamente con el quíntuple Juan Manuel Fangio, ganador con Mercedes en ocho oportunidades y con Ferrari en tres.
PARA FERRARI, UNA BOCANADA DE AIRE
La espera no desesperó solamente a Hamilton: Ferrari también demoró más de un año en volver a ganar. Pasaron 34 carreras desde aquel México 2024, con Carlos Sainz Jr. al comando de la SF-24 y que constituía hasta ayer la última alegría de los Tifosi. Y por primera vez desde 1990, un inglés volvió a ganar con la escudería italiana. Nigel Mansell había alcanzado lo propio en la visita a Estoril, el 23 de septiembre de aquel año en el Gran Premio de Portugal.
El riquísimo palmarés de Ferrari en la máxima categoría se expandió ayer un poquito más: Victoria N° 249, en 1.129 Grandes Premios, y regreso a lo más alto en el circuito catalán después de trece años: Fernando Alonso lo había logrado por anterior ocasión en 2013.
«Espero que sea el primero de muchos. ‘Forza Ferrari'» esgrimió un emocionado Hamilton sobre su triunfo. Y Toto Wolff (director de Mercedes) no los descartó: «Son contendientes al título» dijo. Veremos…





