«No fue un buen un día, que fue bastante corto. Por supuesto, perdimos la mañana, así que no tuvimos un comienzo ideal», señaló Franco Colapinto al concluir tempranamente su labor en la pista de Hungaroring, ante el fuerte despiste que protagonizó durante la mitad de la segunda práctica al perder el control de su Alpine A526, el cual impactó con la parte posterior contra las defensas de la última curva.

El pilarense tomó contacto con su auto luego de haber cedido su lugar durante la primera tanda al estonio Paul Aron, y esto condicionó su labor en cuanto al trabajo de puesta a punto del Alpine. Sobre el incidente, Colapinto explicó: «Creo que los autos de este año, con la baja carga aerodinámica, son cada vez más complicados de manejar. Y en una pista como esta, con muy poca adherencia, se siente bastante difícil».

Dicha falencia aerodinámica pudo afectar el andar del Alpine y sería el motivo que desestabilizó al auto en el ingreso de la curva 14, y le impidió continuar; además tuvo que cuidarse del tráfico. «También perdí bastante tiempo en pista. Ahora intento enfocarme en las cosas que podemos aprender y tratar de mejorar para mañana. Por supuesto, no tenemos muchos datos, pero creo que todavía podemos trabajar en ello y tratar de poner el auto en una mejor posición mañana».

A partir de la hora 7:30 de nuestro país, Colapinto buscará girar con su auto, el cual contará con partes reparadas e intentará evolucionar en el circuito de 4.381 metros, en donde se corre la undécima fecha del campeonato mundial de Fórmula 1.
Fotos Gentileza AlpineF1Team / Xavier Gàzquez
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