Se reinicia la actividad de Fórmula 1 en Miami, Estados Unidos, tras un mes sin competencia. Una de las escuderías más tradicionales de la historia, Ferrari, deberá mejorar los resultados que han obtenido tanto Lewis Hamilton como Charles Leclerc, con 41 y 49 puntos cada uno y muy lejos de las expectativas.
Su director deportivo, Frédéric Vasseur, se mostró conforme con el trabajo en los días previos: «Estamos muy contentos de volver a la pista tras un parón tan largo, algo bastante inusual a mitad de temporada. Hemos estado trabajando duro en Maranello durante las últimas semanas para analizar los datos recopilados en las primeras carreras y prepararnos lo mejor posible para este evento». Y sumó: «Estamos muy contentos de volver a la pista tras un parón tan largo, algo bastante inusual a mitad de temporada. Hemos estado trabajando duro en Maranello durante las últimas semanas para analizar los datos recopilados en las primeras carreras y prepararnos lo mejor posible para este evento».
Además, ve una confrontación más igualitaria con Mercedes: «Sabemos que nuestros rivales aprovecharon este receso para mejorar sus máquinas y contemplamos una lucha más cerrada en Miami».
EL ALERÓN, COMO PUNTA DE LANZA DE FERRARI
El equipo técnico encargado del SF-26 y comandado por Loic Serra presentará un nuevo paquete aerodinámico. Además de adaptar los flaps móviles al circuito (callejero en algunas de sus partes), se modificaron las piezas laterales que controlan el flujo de aire, el endplate. Como gran novedad, el alerón delantero está torsionado hasta el sensor para lograr anticipar la separación del flujo del aire.
El plano exterior también ha cambiado: el auto tendrá un desviador de flujo que saque el aire hacia afuera y, con la nueva herramienta lateral, trabajarán en conjunto para una mejor aerodinámica.





