Aunque con mucho rechazo del público -y los rivales- se perfiló Williams Racing a concretar un GP de Mónaco con sus dos autos en las puertas de los puntos. Carlos Sainz y Alex Albon intercambiaron posiciones y labores de equipo, frenando a los rivales para que el el otro pueda detenerse en boxes sin perder posiciones, aprovechando la escasa posibilidad de sobrepasar en las calles del Principado.
Sin embargo, todo cambió con la detención de la carrera tras el accidente de Charles Leclerc (y el inmediatamente previo, Lance Stroll). Luego de la re-largada con coches detenidos delante del semáforo creció el riesgo y se concretó el desastre para Sainz con un choque en la curva 6.
«Todos sabemos cómo son las largadas en Mónaco. Con la experiencia que tienen los pilotos deberían saber que en la curva 6 siempre se forma un atasco y que, prácticamente, tenemos que parar el auto para no golpear al que llevamos delante«, explicó el madrileño. «Por eso me sorprende que todavía haya gente que intente lanzarse por el interior en una situación así«, continuó, ya con una referencia directa a Nico Hulkenberg. «Cuando haces eso, lo más probable es que termines llevándote por delante al auto de delante«, insistió.
«Lo más frustrante es que estábamos haciendo una carrera muy sólida. Con la estrategia que teníamos, creo que podíamos haber sumado entre dos y cuatro puntos«, señaló Sainz tras la carrera. «Al final, siendo víctima de errores y de decisiones de otros pilotos, nos vamos a casa sin nada«, concluyó.





