El GP de F1 en México dejó mucha tela para cortar en Ferrari, tras la maniobra en la partida entre Charles Leclerc y Lewis Hamilton, donde el monagesco atacó al inglés sin éxito, cortó el pasto y provocó que Max Verstappen le arrebatará la punta al «poleman». La escudería de Enstone perdió una gran chance de llevarse su tercera victoria en otra difícil temporada, tras las logradas en Silverstone (Leclerc) y Barcelona (Hamilton).
«Creo que la conclusión de todos es que primero necesitamos, probablemente, cambiar las pistas y asegurarnos de que no haya lugares o circuitos donde se puedan asumir esas cantidades de riesgo por el interior. Si hubiera habido, obviamente, un muro en la salida de la curva 4, ni Lewis ni yo habríamos estirado tanto el punto de frenada», analizó Leclerc, cargando las tintas sobre el circuito mexicano.

Frederic Vasseur, director deportivo del equipo italiano, no coincidió en su totalidad con el piloto de 29 años: «El trazado de la pista, sin duda, no ayuda, porque si miras los últimos dos años tuvimos este tipo de problema, pero no puede ser una excusa en absoluto. Honestamente, estoy un poco frustrado porque creo que dimos un verdadero paso adelante en términos de rendimiento en los últimos eventos».
Asimismo, a Vasseur no lo confirmó la maniobra del monagesco: «Íbamos 1-2 en la curva 4. No recuerdo el último adelantamiento en México, quizás a finales de los ‘70, y cuando estás 1-2, en la curva 4, no imaginas que no vas a ganar la carrera. Es mucha frustración para mí, pero yo no soy lo más importante. Creo que es mucha frustración para las 2.000 personas que trabajan en el proyecto, ¡y esto necesitaré tiempo para digerirlo!».
Previamente, Hamilton se mostró ofuscado por la actividad de su coequiper: «Pero una cosa es que eso pase en el cuarto y quinto puesto, y otra en el primero y segundo, y que pierdas la victoria. Eso es importante. El tipo tiene 28 años, así que no creo que sea una cuestión de edad. Creo que es una cuestión de mentalidad. Es como, ‘Todo o nada. O gano yo o no gana ninguno de nosotros, y no debería ser así. Debería ser que logremos ese uno-dos».





