Por Pablo Vignone
Para Franco Colapinto, el Hungaroring de Budapest es «una pista en la que tuve cierto suceso en mi carrera, y tengo ganas de regresar para experimentarlo con los coches de este año». Para Alpine es el sitio del último triunfo, cinco años atrás, en unas circunstancias muy distintas a las actuales.
El argentino ya compitió en siete oportunidades en ese trazado: cuatro veces en la Fórmula 3, en 2022 y 2023, logrando dos podios, un segundo y un tercer lugar, y otras dos ocasiones en Fórmula 2, en 2024, con un quinto puesto como mejor resultado.
En 2025 tomó parte del Grand Prix, en una pobre jornada para el equipo Alpine y sus débiles A525. Colapinto terminó 18º, a un giro del ganador Lando Norris, un puesto por delante de su compañero Pierre Gasly. Habían clasificado 14º y 17º, respectivamente.
El equipo de Enstone regresa al autódromo de su último halago. Ocurrió el 1º de agosto de 2021, en circunstancias muy especiales. Un choque múltiple en la largada húmeda dejó fuera de combate a varios protagonistas de la carrera: Charles Leclerc (Ferrari), Valtteri Bottas (Mercedes), Lando Norris (McLaren), Sergio Pérez (Force India) y Lance Stroll (Aston Martin).
Una bandera roja dejó a Lewis Hamilton (Mercedes) largando en soledad desde la grilla, con cubiertas intermedias, mientras el resto del pelotón partía desde la calle de boxes. Cuando Hamilton se detuvo a colocar gomas slick, Esteban Ocon y su Alpine quedaron en la vanguardia.
Aquella fue una fabulosa demostración de defensa de Fernando Alonso con su A521. Durante once giros mantuvo a raya a Hamilton, que venía recuperándose y amenazaba la posibilidad de victoria de Ocon. Esa tarea fue decisiva en el éxito del francés. Alonso, por su parte, terminó cuarto. Un resultado muy distinto al que Alpine consiguió en 2025.
Para este venidero Grand Prix, Racing Bulls y Audi son los principales rivales de Alpine, como se viene señalando aquí y Colapinto, que llegó décimo en Spa-Francorchamps, subraya: «Tenemos que ser un poco más fuertes en relación a nuestros oponentes en Bélgica y apuntamos a continuar en forma, aunque el circuito representa un desafío completamente distinto».
Los Alpine de Colapinto y Gasly tendrán que luchar contra los Racing Bulls de Lindblad y Lawson y al menos un Audi, el de Gabriel Bortoleto, por dos lugares en la Q3, el sábado. Ollie Bearman (Haas) también podría convertirse un rival a seguir, en la pista más lenta del calendario desde el último GP de Mónaco: después de Silverstone (240 km/h) y Spa (241 km/h), la pole en Budapest no debería superar los 202/204 km/h de promedio.
«Tiene tantas curvas que tendríamos que tener una buena carrera con estos coches más livianos», repasó Colapinto. «Quiero sumar más puntos antes del receso de verano». El argentino se quedará el lunes en el Hungaroring para unos ensayos con el proveedor de neumáticos.
Con seis de las 16 curvas del Hungaroring de menos de 150 km/h, el tipo de circuito podría favorecer tanto la reacción de McLaren, que no sufrirá el exceso de drag, como las posibilidades de Ferrari, cuyo déficit de potencia no será tan determinante. Pero esas curvas lentas exacerban el estilo de Kimi Antonelli, que podría lograr aquí su séptimo triunfo del año.





