Ayrton Senna es la referencia histórica ineludible del rico historial de la Fórmula 1 en el legendario Gran Premio de Mónaco. El brasileño lidera las estadísticas en victorias (6), “pole positions” (5) y podios (8), números que nadie ha igualado pese a que tras su muerte hubo pilotos que ejercieron dominios notables en la categoría, como Michael Schumacher, Sebastian Vettel, Lewis Hamilton y Max Verstappen.
Sin embargo, si se habla de Fórmula 1 y de récords, no puede estar ausente en la conversación el nombre de Juan Manuel Fangio. Y en las calles de Montecarlo el “Chueco” también dejó su inigualable sello. El balcarceño disputó 4 carreras en el “Principado” y en cada una de ellas se quedó con la “pole position”, y con una marca distinta. Es decir, Fangio se retiró invicto en pruebas de clasificación en Mónaco, donde -cabe destacar- la F1 no tuvo presencia entre 1951 y 1954.

El cinco veces campeón de la Fórmula 1 logró más “pole positions” en Monza (5) y la misma cantidad en Reims (4) y Spa-Francorchamps (4). Pero en ninguno de esos tres circuitos consiguió el 100% de efectividad que alcanzó en Mónaco: en la pista italiana fue de 74,2% (5 de 7), mientras que en la francesa y en la belga resultó de 66,6% (4 de 6).
La 1ª “pole position” de Fangio en el “Principado” fue a su vez la 1ª del “Chueco” en la Fórmula 1. En el Gran Premio de 1950, la 2ª carrera de la historia de la categoría, superó con su Alfa Romeo 158 a su compañero de equipo Giuseppe Farina por 2s6. Ese fin de semana dominó de punta a punta las 100 vueltas y obtuvo su 1ª victoria en la F1, con aquella legendaria maniobra en Tabac que le permitió evitar un accidente múltiple al advertir en el comportamiento de los espectadores que algo había sucedido metros más adelante.

El regreso de la F1 a Mónaco luego de 5 años encontró a Fangio al mando del Mercedes-Benz W196, con el que estableció el mejor tiempo de clasificación, bajando en 4s4 el récord que Rudolf Caracciola había logrado en 1937, aunque desde 1952 el circuito había sido acortado en 35 metros. Alberto Ascari (Lancia D50) igualó ese registro, pero la “pole” de 1955 quedó para el argentino porque lo marcó primero. El balcarceño lideraba la prueba cuando en la 49ª vuelta problemas en la transmisión decretaron su única deserción en 12 carreras con Mercedes.
La “pole position” que Fangio obtuvo en 1956 fue a bordo del Lancia D50-Ferrari, con una diferencia de 0s6 sobre Stirling Moss (Maserati 250F). El argentino perdió la punta con el inglés (a la postre ganador) tras una mala largada. Y al promediar la competencia rozó un fardo de paja al intentar esquivar un auto que acababa de hacer un trompo y su Lancia quedó completamente desalineado. Ante esta situación, Ferrari dio la orden a Peter Collins de ceder su auto al “Chueco”, quien finalmente terminó en la 2ª posición.

Fangio cosechó su 4ª “pole position” en el trazado de por entonces 3.145 metros de extensión en 1957, con una Maserati 250F. En esta ocasión, Peter Collins (Ferrari 801) clasificó 2º a 0s6. El balcarceño cayó al 3º puesto en la largada pero con su distinguida sapiencia para resolver situaciones difíciles aprovechó un error de Stirling Moss (Vanwall VW5) que complicó a Collins para recuperar el liderazgo y lograr su 22ª y penúltima victoria en la F1.
Fotos: Mercedes-Benz Public Archive, Perfil, Prensa Ferrari y LAT Photographic





